Publicamos exactamente qué revisa Custor y contra qué norma. Creemos que un sello solo vale si cualquiera puede comprobar cómo se ha obtenido.
Custor carga tu web con un navegador real y detecta lo que ocurre de verdad —no solo lo que dice el código—. Detecta automáticamente el sector del negocio y aplica el conjunto de obligaciones que le corresponde. Cada incidencia se documenta con la norma que vulnera y su sanción máxima prevista.
La puntuación (0-100) pondera cada área según su gravedad y exposición sancionadora. El informe muestra qué incumples y a cuánto te arriesgas, pero la solución concreta se aborda en la fase de Implementación. Todo es veraz: las sanciones se expresan como máximo legal previsto y el diagnóstico es orientativo, no asesoramiento jurídico vinculante.
Custor carga la web con un navegador real (no solo lee el código), de modo que detecta lo que ocurre de verdad: cookies y rastreadores que se disparan antes del consentimiento, transferencias a terceros, textos legales y su contenido, accesibilidad y seguridad. Cada hallazgo se asocia a la norma que vulnera y a su sanción máxima prevista.
No. Custor realiza una verificación técnica privada del cumplimiento, no una certificación oficial en el sentido de los artículos 42-43 del RGPD (que requiere una entidad acreditada). El informe es orientativo y, en el servicio de implementación, se acompaña de revisión profesional.
Se expresan siempre como el máximo legal previsto por la norma aplicable, con fines informativos. No son una predicción de la multa concreta que recibiría la web: la cuantía real depende de la autoridad competente y de cada caso.